La Tomatina de Buñol

Escrito por el 19/07/10 11:30

Buñol es un pueblo del interior de la provincia de Valencia que está a unos 40 kilómetros de Valencia, capital y a 9 kilómetros de Chiva. Cada año esta población sobresale en el calendario del turismo internacional convocando a “La Tomatina”, una fiesta considerada por muchos como la mejor forma de descargar adrenalina, una buena oportunidad para conocer gente y un excelente plan de vacaciones con la mayor diversión.

La Tomatina propone un plan sin complicaciones, la única condición que debes cumplir es venir acompañado de la mejor predisposición a divertirte y relajarte. Así de simple y sencillo. Carga en tu maleta ropa y calzados cómodos, deja de lado el temor a ensuciarte y anímate a la aventura.

Algo de historia

El ultimo miércoles del mes de agosto de cada año Buñol,  se tiñe de color rojo tomate en una insólita manifestación que desde el año 1945 se lleva a cabo en las calles de este simpático pueblo español y de la que año a año, participantes de todo el mundo se suman para experimentar la grandiosa sensación de ser parte  de una verdadera batalla de tomates.

Dicen que esta fiesta se originó como consecuencia de un enfrentamiento entre “gigantes y cabezudos” que participaban de un desfile contra  jóvenes a los que no les permitieron sumarse al festejo. En aquella ocasión los contrincantes usaron tomates que las tiendas exponían en la vereda, pero al año siguiente repitieron la experiencia con frutos traídos por ellos mismos.

Comienzo y fin de la batalla

Una gran explosión anuncia el comienzo de La Tomatina, inmediatamente llega del primer camión que vuelca la primera parte de los más de 120 mil kilos de tomates que se usan en el evento, así da comienzo una verdadera  batalla campal de la que todos quieren participar.

Rostros, camisetas, escasas vestimentas, las lonas que cubren los frentes de los edificios y el adoquinado de las calles se convierten en un río pegajoso de jugo de tomate con  restos de los frutos que fueron arrojados, previamente aplastados para no causar daño., al principio dirigidos, luego sin un objetivo definido.

Transcurrida aproximadamente una hora de risa y diversión, el sonido del segundo estruendo marca el final de la guerra. Como se hizo históricamente, cesa la “grata“  tarea de arrojar tomates.

La Tomatina ha finalizado. Si cumpliste con algunas pequeñas reglas de convivencia necesarias para que la fiesta se haya desarrollado sin problemas , la experiencia resultará gratificante e inolvidable.

Para participar de una de las fiestas más sanas y alegres de España en  Buñol, reserva Hoteles en Valencia y anímate a sacarle provecho a La Tomatina, una oportunidad única de sentir la libertad invadiendo cada poro de la piel.


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