Culpa y castigo en Sevilla

Escrito por el 03/09/08 13:59

La Catedral de Sevilla

La Catedral de Sevilla

Sevilla posee uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos más destacados de España, logrando una síntesis perfecta entre las culturas árabe y cristiana.

Uno de los monumentos más representativos de la ciudad es la Santa Catedral, declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto con el Real Alcázar y el Archivo General de Indias.

La Catedral se encuentra situada en el centro geográfico de la ciudad, en lo que se podría llamar el corazón del casco antiguo. En consecuencia, en ese inmenso caracol urbano en el que se dibujan las ciudades medievales, todas las callejuelas de Sevilla desembocan en La Giralda, símbolo de Sevilla.

Considerada la tercera más grande del mundo, la Catedral de Sevilla se inscribe en el gótico tardío, aunque cojuga una variedad de estilos: de origen árabe, posee basamento románico y, en su interior, detalles de estilo barroco y renacentista, como la Capilla Real, el ala capitular y la fastuosa Sacristía Mayor.

La Catedral se levantó sobre la antigua Mezquita Mayor almohade, de la que sólo se conservan el Patio de las Abluciones ó Patio de los naranjos y el minarete, actual campanario.

El Giraldillo

El Giraldillo

Y durante los cinco siglos que duró su construcción, fue sufriendo modificaciones. Por ejemplo, en lo alto del nuevo campanario se sitúa el Giraldillo, una estatua femenina de bronce, inspirada en Palas Atenea, que representa el triunfo de la fe. Puedes admirar una reproducción de ella en una de las puertas de entrada a la Catedral, aquella que está de cara al Palacio Arzobispal.

En la Catedral de Sevilla, más precisamente en la Capilla Real, descansan los restos de los reyes: Fernando III, “el Santo”; Alfonso X, “el Sabio”, y Pedro I, “el Cruel”. Además en el gran mausoleo está el sepulcro de Cristóbal Colón.

La Catedral atesora también un conjunto de tradiciones, constituyéndose como sede de numerosas festividades: la Semana Santa en marzo (que merece un capítulo aparte), San Fernando Patrono de Sevilla en mayo, el Corpus Christi el domingo de Pentecostés, la Lluvia de Estrellas en agosto y la salida procesional de la Virgen de los Reyes, quien, según cuenta la leyenda, acompañó a Fernando III en su entrada triunfal en la ciudad en 1248. Además el 12 de octubre se celebra la Fiesta de la Hispanidad conmemorando a Cristóbal Colon.  El calendario culmina en diciembre con la celebración del Día de la Inmaculada.

Sevilla siempre encuentra un motivo para festejar, aun cuando alguna de estas fiestas, como el Corpus Christi, haya sido instituida para contrarrestar los movimientos de herejías en la Edad Media. Así, lo que podría constituir un castigo moral se traduce en celebración y la Giralda es una vez más protagonista. Se visten calles y balcones y los alrededores de la Catedral, atestados de gente desde muy tempranas horas para ver pasar al Santísimo, se llenan de ramas de romero.

Los Seises, un grupo de niños de corta edad, bailan en su presencia vestidos de rojo y cubiertos con sombreros. Este ritual tiene sus orígenes en el siglo XV.

Puerta de entrada de la antigua Mezquita

Puerta de entrada de la antigua Mezquita

Pero a ver si se entiende: no sufras, porque no hay nada sobrio ni penoso en estas procesiones. Para que te des una idea, si el fútbol es, como yo creo, un fenómeno social en Argentina, en Sevilla encuentra su equivalente en la Semana Santa, la Romería del Rocío, el Corpus Christi y la Feria, que también es sagrada. A dos de los conceptos fundamentales del cristianismo: “culpa y castigo”, Sevilla los viste de fiesta, y la Giralda es el escenario por excelencia. Se come y se bebe hasta el amanecer, se baila y se canta en cualquier rincón de la ciudad y la única razón para acostarse es acompañar los pasos del día siguiente: comer y beber, bailar y cantar, etcétera, etcétera.

Cuenta la leyenda que al ordenar su construcción, el Cabildo de Canónigos determinó: “Hagamos una obra tal y tan grande que los que la vieren acabada nos tengan por locos”.

Quién sabe. Lo cierto es que al pasar no puedes dejar de contemplarla, una y otra vez.  Siempre se vuelve a La Giralda como, según el tango, “se vuelve siempre al amor”.

Ven a Sevilla y confirma tú mismo el encanto de su Catedral.


4 comentarios para Culpa y castigo en Sevilla

  1. abuelita geek ;)

    Que lindo sería pasear por Sevilla, visitar La Giralda y disfrutar de esas maravillosas fiestas!!, me diste una buena idea para mis pxmas. vacaciones Ale!, gracias!!

  2. Alejandra

    @querida abu: me alegra que te haya gustado la nota y te sirva para orientar tus vacaciones. En Sevilla hay fiesta todo el año, pero entre marzo y junio están las mejores. De todas maneras, en cualquier momento del año que viajes la pasarás estupendo!

  3. Karina

    Hermosa nota, me ha traído gratísimos recuerdos de mi viaje a Sevilla. Entonces quedé encandilada no solo con la Catedral sino con toda la ciudad… Sevilla es realmente bellísima, lástima que me perdí las fiestas que mencionas en tu post. Gracias por devolverme a tan lindos momentos!

  4. Alejandra

    @karina: coincido con vos, Sevilla es una ciudad mágica la mires por donde la mires, pero al escribir siempre tenés que hacer un recorte. Prometo meterme en otros rincones de Sevilla que te ayudarán a viajar en el recuerdo y quizás te animen a volver.

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