España verde – Parte II: Cantabria y País Vasco
La llamada “España verde”, integrada por Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, conjuga entornos naturales privilegiados y culturas antiquísimas.
Como seguramente recuerdas, en un post anterior hemos recorrido ya las dos primeras de estas regiones, pero aún nos quedan por visitar Cantabria y el País Vasco, las cuales también son destinos turísticos ineludibles para los amantes de la naturaleza.
Cantabria conforma los Picos de Europa, sin embargo su riqueza natural y cultural no se agota allí: a los abundantes paisajes montañosos se les suman las bellísimas playas de Santander, Santillana del Mar, Laredo y Comillas y, obviamente, una de las cunas del arte rupestre: las espectaculares Cuevas de Altamira.
En cuanto al País Vasco, esta región del extremo nororiental de España ha sido nutrida de un verde cuyos tonos van variando del más claro al más oscuro, dependiendo de sus zonas.
Entre Álava y San Sebastián (Guipúzcoa), se halla el Parque Natural Aizkorri-Aratz: un cordal de montañas que junto a la Sierra de Aralar constituye uno de los corredores ecológicos que une los Pirineos con la Cordillera Cantábrica. En particular, se destaca el paredón rocoso que se extiende entre los montes Aratz y Aloña y en el que se alcanzan las mayores altitudes del País Vasco: 1.551 metros en el caso del Aitxuri y 1.544 metros en el caso del Aizkorr, que es sin dudas el preferido por los amantes de la montaña y el senderismo.
Por su parte, San Sebastián goza de otros numerosos paraísos verdes, entre ellos, el Parque Natural de Pagoeta, cerca de San Sebastián (Donostia), y el Parque Natural de Aralar, de gran interés geológico por sus laderas y barrancos.
Otras de las estampas más emblemáticas del País Vasco son la riqueza de la flora y la fauna del Parque Natural de Izki y la diversidad de plantas del Jardín Botánico de Santa Catalina, ambos cercanos a Vitoria-Gasteiz.
También Bilbao (Vizcaya) sorprende con la Reserva de la Biosfera Urdaibai, reconocida por la UNESCO en 1984 y en cuyas cercanías se asoman el maravilloso Bosque de Oma y la Cueva de Santimamiñe, que fue habitada por el hombre primitivo y aún conserva pinturas que tienen más de 13 mil años de antigüedad. Sin olvidar las espectaculares imágenes que ofrecen las playas de Bilbao y Getxo ni tampoco la complejidad arquitectónica del Museo Guggenheim, un emblema del País Vasco.
Si a todo esto le sumamos la exquisita gastronomía del norte de España, tu próximo viaje ya tiene fijado su destino. Porque qué mejor que cansarse de paseo por el paraíso para luego recuperar fuerzas con una buena comilona, ¿cierto?
¡
España verde te espera, ¡no dudes en recorrerla!



