Londres: “Dios salve a la Reina…” y a sus hermosas joyas

Reina Isabel II
Todas las monarquías europeas, a lo largo de su historia, han acopiado una gran cantidad de joyas que son dignas de apreciar por su belleza. Pero sin duda, la Casa Real de Gran Bretaña, tal vez por haber tenido varias mujeres en su trono o por haber dominado a lo largo de los años distintos países ricos en piedras preciosas, posee las joyas de mayor valor económico.
La historia de las joyas de la corona británica se remonta a unos mil años. Durante estos siglos, la colección ha cambiado innumerables veces, ya que los reyes y sus familiares han tenido que empeñar sus alhajas para poder hacer la guerra, reconstruir palacios quemados y pagar dotes reales.
La Torre de Londres, que se levanta imponente sobre el río Támesis, es el lugar donde hoy están guardadas y expuestas al público las coronas reales e imperiales, los orbes, las espadas y los cetros británicos. Estos elementos son utilizados por la familia real en las coronaciones.
Y si visitas la maravillosa ciudad de Londres, te recomiendo no dejar de verlas en vivo y en directo.
Algunas de las piezas más conocidas de la colección real son: la tiara de diamantes de la reina María, la tiara de la gran duquesa Vladimir (que posee 15 círculos de diamantes dentro de los cuales hay engarzada una perla en forma de pera, sustituible por una esmeralda de la misma forma) y un kokoshnik de Rusia, que contiene 60 barras de platino incrustadas por 488 diamantes.

Corona Imperial
Pero el plato fuerte es la corona del Estado imperial, que se usa para coronar a los monarcas y que es la que Isabel II luce en las ceremonias de apertura del Parlamento, durante noviembre.
Esta joya, que se confeccionó para la ceremonia de asunción de la reina Victoria, mide 31 cm, pesa 0,91 kg y está recubierta con terciopelo en su interior. La componen: 2868 diamantes (hay uno que fue cortado del diamante “Cullinan”, el más grande del mundo, hallado en Sudáfrica en 1905), 273 perlas, 17 zafiros (entre ellos, uno que pertenecía a un anillo del rey Eduardo “El Confesor”), 11 esmeraldas y 5 rubíes (uno colocado en la parte superior de la cruz plateada, procedente de una virgen del Monasterio de Santa María la Real de Nájera, España, que fue llevado a Gran Bretaña como botín de Eduardo de Woodstock, más conocido como el “Príncipe Negro”).

Estrella de África
Otra de las maravillosas joyas que se pueden ver en la Torre de Londres es el cetro real, que posee el diamante “Estrella de África I”, también cortado del diamante “Cullinan”. Su tamaño es el de un huevo de gallina y pesa 103 gramos.
Asimismo, en este sitio se puede apreciar un diamante hindú, del tamaño de un pulgar, conocido como “Kohinoor” (montaña de luz). Pesa 105 quilates y actualmente forma parte de la colección de 2800 diamantes perteneciente a la difunta Reina Madre, abuela del príncipe Carlos.
Espero que disfruten de su viaje por Londres y que se sorprendan con estas magnánimas joyas. ¡Buen viaje!


[...] Bretaña posee tres, los cuales pertenecen a la colección de la Reina Isabel. En Suiza, más precisamente en la Fundación Edouard y Maurice Sandoz, hay otro trío de estos [...]