Montmartre, refugio de la bohemia parisina
En París: Je vois la vie en rose, quizá porque París es una especie de amante que siempre convoca el deseo y en cuyos brazos se sueña caer. Pura apreciación personal.
Pero volvamos al cine. Otra película que te invita a recorrer Paris es Amélie, que se desarrolla en el barrio de Montmartre, en el distrito dieciocho.
Montmartre, considerada la cuna del impresionismo y de la bohemia parisina del siglo XIX, presenció en la primera mitad del siglo XX un fuerte desarrollo del cubismo y el surrealismo. Contribuyeron a esta tradición artistas de la talla de Manet, Van Gogh, Picasso, Toulouse-Lautrec, Renoir, Braque, Matisse, Duchamp, Cézanne, Miró y Bonnard, entre otros.

El Moulin Rouge
La Place du Tertre, un símbolo de Montmartre, acoge actualmente a una multitud de pintores, caricaturistas y retratistas, que hacen que este típico rincón parisino adquiera un encanto especial.
La paredes de la ciudad exudan el espíritu revolucionario siempre vivo bajo las manifestaciones artísticas más atrevidas. Entre las inscripciones que se pueden leer, una bien representativa, pintada por una artista callejera, reza: “Créer c’est résister!”, es decir: ¡Crear es resistir!
Pasear por Montmartre es una verdadera delicia, una de sus mayores atracciones es su capacidad para conjugar lo sagrado y lo profano: pues se trata de un barrio lleno de contrastes, donde conviven la Basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur), en la cima de la colina, y templos de lujuria y diversión nocturna, como el Molino Rojo (Moulin Rouge) y El Gato Negro (Le Chat Noir).
Durante el día, se puede meditar en los verdes jardines del Sacré Coeur y, por la noche, bailar el can can en sus famosos cabarets, que también son fuente de inspiración, aunque de otro tipo.
Existen otros molinos en Montmartre, como el Molino de la Torta (Moulin de la Galette), lugar de ocio para cantar y bailar, al cual Renoir le dedicó una de sus obras.
La mística de Montmartre da para todo. Entre sus leyendas se destaca la de “Dalida“. Con este nombre se conocía a Miss Egipto 1954: Yolanda Gogliotti, quien fijó su residencia en Paris y se dedicó al canto. El suntuoso palacete que Dalida compró en lo alto de la colina servía de sede para el encuentro de artistas y políticos, quienes a su muerte homenajearon a la modelo y cantante dedicándole una plaza y una estatua, que es una verdadera Venus.

La inspiradora Maison Rose
En la esquina de la calle Androuet y la calle de Trois Frères, puedes visitar la tienda de comestibles que frecuentaba Amélie Poulain, y un poco más allá, al 15 de la calle Lepic, tomar un café en el famoso Bar de los dos Molinos, donde se rodó gran parte del film.
Otro sitio mágico de Montmartre es La Maison Rose, en la calle de l’ Abreuvoir, en cuyas terrazas, impregnadas de ese aire bohemio tantas veces recreado por la literatura y el cine francés, vale la pena beber un cafecito.
París es un manantial de arte que se extiende más allá de los límites de un museo, invitándote a ver “la vie en rose“. Reserva tu hotel en Montmartre, ¡no te lo pierdas!



HOLA,…. ESTA PAGINA ES INTERESANTE, Y MUY MOTIVADORA, GRACIAS A USTEDES PUEDO DECIR: “BELLA”, BELLA ES PARIS. MI NOMBRE ES HENRY CASAS, SOY ARTISTA PLASTICO: PINTOR, ESCULTOR. ESCRITOR: DE NOVELAS, GUIONES DE PELICULAS, POEMAS. MUSICO: CANTANTE, COMPOSITOR, ARREGLISTA. SOY CREADOR DEL ARTE COMO UNO SOLO. MI CORREO ES TURUPIO@HOTMAIL.COM. RECIBAN ABRAZOS DESDE AMERICA.