Museo Sigmund Freud en Viena

Museo Sigmund Freud en Viena
El 6 de mayo de 2009 se cumplen 153 años del nacimiento de Sigmund Freud, sin duda un tópico de Viena, pero sobre todo, para mí y muchos otros, el “Padre del Psicoanálisis” y un referente ineludible a la hora de pensar y hacer nuestra clínica.
Aunque Freud nació en Friburgo, Alemania, vivió desde pequeño en Viena, huyendo del antisemitismo que atormentaba a su familia. La capital de Austria mantiene vivo su recuerdo en la Casa Museo Sigmund Freud, donde algunas de las piezas exhibidas son réplicas de las originales que se hallan en el Museo Freud de Londres, ciudad en la cual pasó sus últimos días, tras el exilio en 1938.
El legado freudiano fue interpretado de diversas maneras, y de sus distintas lecturas surgieron las diferentes escuelas y, con ellas, marcadas diferencias clínicas.

Colección de estatuillas egipcias en el consultorio de Freud
Entre sus seguidores, también cuentan sus detractores, quienes como a un padre intentaron defenestrarlo haciendo hincapié en su vida privada por sobre su trayectoria científica. Es un hecho inevitable y con el que contamos todos los psicoanalistas: la transferencia genera grandes amores y grandes odios, siendo su manejo uno de los mayores obstáculos dentro del tratamiento.
Lo cierto es que Freud era ante todo un hombre de ciencia, un investigador full time que intentaba hacer de un prejuicio un obstáculo epistemológico, aunque la subjetividad de la época muchas veces no lo acompañaba.

Freud en 1938
Plantear en la Alemania nazi que existía una instancia autónoma, que se llamaba Inconsciente y que se regía por sus propias leyes, era absoluta y definitivamente subversivo, sin olvidar su condición de judío. Las últimas declaraciones de Freud tras la ocupación nazi de Viena fueron muy irónicas: “¡Cómo hemos evolucionado! Antes me hubiesen quemado en la hoguera, ahora queman mis libros!”.
A pesar de la barbarie y los posteriores intentos de algunas corrientes teóricas por llevar su doctrina a un anticuario, el psicoanálisis sigue vivo y más actual que nunca, fiel a la política del síntoma y a la concepción del deseo como algo indestructible.
¡Si quieres acercarte a la vida de Freud, no dejes de visitar en Viena su Casa Museo!
