Ruta de los Pirineos
La ruta de los Pirineos se extiende desde el Mar Cantábrico hasta el Mediterráneo, y en sus 450 km de cadena montañosa, con alturas que alcanzan los 3000 metros, el visitante puede acceder a inmejorables vistas de los valles, pueblos y ciudades que componen esta maravillosa estampa del norte peninsular.
Francamente, los atractivos turísticos de esta zona son innumerables, entre ellos, cabe destacar que la ruta de los Pirineos es el punto de partida de uno de los itinerarios emprendidos por los peregrinos del Camino de Santiago. Pero también, que cada una de las regiones que comparte esta cadena montañosa, Navarra, Cataluña y Aragón, sorprende al visitante con sus costumbres y tradiciones, su arte, su gastronomía típica, su oferta deportiva y de ocio, y su característica belleza natural.
Durante siglos, la ruta de los Pirineos fue un puente entre España y el resto de Europa, fruto de ello es el impresionante legado cultural y artístico al que hoy se puede acceder, a través de monasterios, iglesias y antiguas fortalezas. De este inmenso patrimonio, sobresalen las iglesias románicas del Val d’Aran y los monasterios de Sant Sadurní de Tavernoles y Gerri de la Sal, en la provincia de Lleida.
En cuanto a la gastronomía, la cocina de los Pirineos es rica en aromas y sabores, destacándose sobre todo el cordero a la pastora y las migas. A pesar de las particularidades y especialidades culinarias de cada comarca, todas tienen en común la excelentísima calidad de sus carnes, verduras, productos lácteos, charcutería, pescados y frutos secos.
Respecto a la oferta deportiva, los Pirineos son un sitio ideal para los amantes de los deportes de nieve, el turismo rural y el turismo termal. Durante los meses de invierno, el esquí y el snowboard suelen ser los deportes estrella, sobre todo en los Pirineos catalán y aragonés, donde además se ofrecen cursos de aprendizaje a cargo de monitores y alquiler de equipos especializados. Las estaciones más concurridas en Cataluña son Baqueira Beret, La Molina, Masella, Port Ainé, Port del Comte y Rasos de Peguera, mientras que del lado de Aragón se destacan las estaciones de Astún, Cerler, Formigal y Panticosa.
Pero también en verano los Pirineos tienen mucho que ofrecer: entonces se abren a la práctica del senderismo, el piragüismo y la escalada y a otras alternativas menos convencionales, pero no por eso menos sugerentes, como volar en globo, montar a caballo o practicar parapente. Otra opción son los ríos donde practicar rafting y navegación con canoas, sin olvidar la extensa red de rutas para bicicletas y el Parque Natural de la Sierra de Guara, en la provincia de Huesca, Aragón, que es un paraíso para los amantes del barranquismo.
Como si fuera poco, para quienes disfrutan del turismo termal, los Pirineos también cuentan con balnearios de aguas medicinales donde relajarse en medio de un bellísimo entorno natural.
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Mas que el pirineo Navarro a mi me gusta mas el pirineo Aragones. Es mas acogedor.
Un buen sitio para comer en el Pirineo catalan: http://ladespensadecarpanta.blogspot.com/2010/01/carpanta-en-el-territorio-de-la-jet.html