Todos los puentes conducen a París

París romántico
Cuando llegas a París, la ciudad te deslumbra con su belleza y no sabes por dónde empezar a recorrerla. Luego de varios días de encerrarte en sus maravillosos museos, el aire libre se convierte en una necesidad vital.
Estando una mañana en la habitación de mi hotel, me di cuenta de que necesitaba tener un día para recorrer París sin rumbo fijo y sin horarios establecidos, entonces pensé: ¡Qué mejor que tomar el camino de sus fantásticos puentes! Para ser franca, ésta no fue una idea original, sino que había escuchado que entre los parisinos existe una tradición: luego de recorrer los 24 puentes, debes elegir uno, llevarte un rico café y escuchar lo que el Sena tiene para decirte en ese momento. Así que no podía perderme esta experiencia.

El Pont Neuf fue construido entre los años 1578 y 1607
En mi recorrido transité el Pont Neuf, que es el más antiguo de París y atraviesa la Île de la Cité en su extremo oeste.
También, el romántico Pont Alexandre III, que une la explanada de Les Invalides con el Petit Palais y el Grand Palais. Este conjunto monumental fue inaugurado con motivo de la Exposición Universal de París en 1900. A mi entender, el Alexandre es por su elegancia el más bello de los puentes parisinos y el que elegí para escuchar el susurro del río.
Otro precioso es el Pont de l’Alma, edificado por Napoleón III y convertido en lugar de culto puesto que en él sucedió el trágico accidente de Lady Di.

En el Pont de la Concorde se emplearon piedras de la Bastilla
Asimismo vale la pena conocer el Pont de la Concorde, construido con las piedras obtenidas de la demolición de la Bastilla, que ofrece vistas excepcionales de la Plaza de la Concorde y de la Asamblea Nacional. Si eres como yo un amante de la historia, este puente te permitirá revivir parte de la Revolución Francesa en tus pies.
Uno de los puentes más transitados de París es el Pont des Arts, que cruza al Museo del Louvre. Allí hay muchos artistas callejeros que pintan al aire libre los atardeceres sobre la capital de Francia. Por eso, si eres un amante de las artes plásticas, seguramente éste será tu puente preferido.

El Pont du Carrousel se llamaba antiguamente Pont des Saints-Peres
En mi caminata siguieron: el Pont du Carrousel, retratado en óleo por Vincent Van Gogh; el Pont Royal, desde donde puedes apreciar una excelente vista de los Jardines de las Tullerías, y el Pont d’Iéna, construido por Napoleón para celebrar su victoria sobre Prusia y desde el cual puedes ver los jardines y las fuentes de Trocadero.
Una ayuda para recordar sus nombres: las denominaciones de algunos puentes son homónimas de monumentos o lugares de París hacia los que conducen. Tal es el caso del Pont de la Concorde, del Pont Saint Louis (que une la Île de la Cité con la Île Saint Louis) y el Pont Saint Michel (que va desde la Île de la Cité hasta la Place Saint Michel, en el Barrio Latino).
Si quieres, tal como lo hice yo, elegir tu puente favorito y escuchar lo que el Sena tiene para decirte, reserva tu hotel en París. ¡Hasta pronto y buena suerte!
