Lisboa, la ciudad del fado

Escrito por el 15/05/09 03:08

La mítica Lisboa vista desde el Tajo

La mítica Lisboa vista desde el Tajo

El premio Nobel de las letras portuguesas, José Saramago, definió a Lisboa como “la ciudad donde acaba el mar y la tierra comienza”, y yo agregaría… donde el Bairro Alto se llena de melancolía al caer la noche y su canción, el fado, remueve los corazones de los amantes. Como es sabido, el fado es la canción tradicional de Portugal, pero solo quien visite Lisboa podrá sentir cómo la noche de esta particular capital europea realza notablemente su belleza melódica y lo transforma en un signo distintivo de la ciudad.

Lisboa es diferente al resto de las grandes urbes europeas; discreta, pero luminosa y colorista. El mar y los viejos tranvías le imprimen un carácter único y tienes la extraña y dulce impresión de haber sido trasladado al pasado por una máquina del tiempo.

Los tranvías, una auténtica postal de Lisboa

Los tranvías, una auténtica postal de Lisboa

Lisboa es una ciudad para que disfrutes paso a paso, respirando su ambiente bohemio, contemplando el amanecer desde el mirador de San Pedro de Alcantará, en el Biarro Alto; tomándote un café en el Bar Nicola, ascendiendo la pendiente del antiguo y pintoresco barrio de Alfama en uno de sus tranvías o, simplemente, degustando su vino de Oporto. Aquí vale destacar que la producción vinícola de Lisboa es impresionante: cuenta con cien tipos diferentes de vinos y esta diversidad, al igual que la Continuar leyendo →


La gran Lisboa: las playas de Cascais y Estoril

Escrito por el 19/02/09 10:00

Bahía de Estoril

Bahía de Estoril

El recorrido por las empinadas colinas de la ciudad de Lisboa me brindaba a cada paso una misma postal: la de la ribera del río Tajo, que se une con el océano Atlántico. Bajo los efectos del calor, esta imagen despertaba en mí unas ansias terribles de meterme al mar.

En ese estado, inmensa fue mi alegría cuando supe que a tan solo media hora en tren desde la estación Cais do Sodré de Lisboa, llegaría a las localidades de Estoril y Cascais, las cuales prometían playas encantadoras. Y algo de esa promesa debía de ser verdad, puesto que por algo esa zona del litoral lisboeta había sido la elegida por reyes y nobles para establecer sus casas veraniegas, tras que en 1256 Lisboa fuera declarada capital de Portugal. Continuar leyendo →