Florencia y el don del arte
Florencia es conocida mundialmente como la capital artística del Renacimiento. Su nombre está vinculado a hombres de las letras y las artes, como Leonardo Da Vinci, Brunelleschi, Miguel Ángel, Dante, Rafael, Donatello, Boticelli, Giotto, Maquiavelo y muchos más.
Quizá Florencia sea además la ciudad que más monumentos concentra en todo el mundo, según datos de la UNESCO, el 60 por ciento de las obras de arte más reconocidas está en Italia y la mitad de ellas descansa en Florencia.
El Quattrocento italiano se caracterizó por el mecenazgo artístico de unas pocas familias burguesas, entre las que sobresale un apellido: los Médici. En la Italia del siglo XV, el arte estaba estrechamente vinculado al prestigio y al poder que los mecenas otorgaban; de hecho, el florecimiento de la ciudad de Florencia estuvo dado por la coincidencia de dos factores: los grandes genios y los mecenas del arte.
En particular, los Médici eran una familia de banqueros y comerciantes que tenía un pie en la política y otro en la iglesia, además de en la banca, claro está. El Papa Clemente VII y León X eran miembros de la familia Médici, a la que concedieron el título de Duques de Toscana.

El Duomo, diseño de Brunelleschi
En el área política, Cosme de Médici supo establecer el dominio florentino de la familia, el cual duró casi 400 años, e invirtió gran parte de su fortuna en el patrocinio de numerosos pintores, escultores, arquitectos y escritores, quienes trabajaron en la construcción de palacios, esculturas decorativas, frescos y retratos, que actualmente forman parte del descollante patrimonio de Florencia.
Entre las obras pictóricas y arquitectónicas de esa época dorada, se hallan Il Duomo, catedral diseñada por Brunelleschi, en cuyo interior alberga un fresco de Giorgio Vasari que representa el Juicio Final; la Basílica del Santo Espíritu y el Palacio Vecchio. Continuar leyendo →






