Una cita con los sabores de Portugal en Oporto

Escrito por el 27/07/09 20:10

Embutidos típicos de Portugal

Embutidos típicos de Portugal

Hoy quiero proponerte un viaje por las sensaciones a través de las comidas típicas de una de las ciudades más bellas de Europa: Oporto, en la costa norte de Portugal.

La cocina de Portugal se luce en Oporto

Por ser una ciudad portuaria, no puedes dejar de saborear sus pescados frescos, que cocinan de una manera sencilla pero suculenta: sobre las brasas, untados en aceite de oliva y montados sobre los espetos, unos palitos a forma de brocheta.
En carnes, es muy común el uso de cerdo -al igual que en España- y sus embutidos, así como guisos de carne de cabra, conejo, gallina o pato, en una salsa llamada vinhaldalhos compuesta por vino y ajos -vinha d’ alhos (vino de ajos)- con especias como sal, comino y cúrcuma ¡Muy sabroso y tradicional!

Quesos y aceite de oliva con Denominación de Origen en Portugal

Sandwich llamado Francesinha, típico de Oporto

Sandwich llamado Francesinha, típico de Oporto

El país tiene registrados 3 tipos diferentes de aceite de oliva como Denominación de Origen protegida: el Moura, el Alentejo Interior y el Norte Alentejano. Soy muy especiales y se utilizan tanto como aliño de ensaladas, para hacer los tradicionales refogados (sofritos) de ajo y cebolla para acompañar otras preparaciones, para condimentar panes, para conservas y, como ya te he contado, para asar carnes.
Otro de los productos especiales de Portugal que se lucen en la cocina de Oporto son los quesos. En la vecina Región Centro se producen los quesos más exquisitos y caros, como el Serra da Estrela, el Castelo Branco, el Alcains o el Rabaçal, que puedes degustar en Oporto, como parte de elaborados platos o acompañados de unas aceitunas como aperitivo.

Los platos más característicos de Oporto

En platos terminados, no puedes dejar de probar el Caldo Verde, sopa hecha a base de puré de patatas con col verde cortada en juliana -que le da el color especial-, ajo, condimentos y decorado con hilo de aceite de oliva y rodajas de chouriço (chorizo). Es tan popular esta sopa que puedes comprarla en puestos callejeros por la ciudad a modo de fast-food.

Pasteles de Bacalhau à Gomes de Sá

Pasteles de Bacalhau à Gomes de Sá

El Bacalhau à Gomes de Sá consiste en asar al horno el bacalao desalado la noche anterior con patatas, ajo, cebolla, huevos cocidos, aceite y pimienta blanca molida. Este plato se come solo o en forma de bolinhos amasados en panecillos o pasteles de masa rellena y fritos.
De la cocina más reciente, tienes la francesinha, un sandwich con alguna reminiscencia del francés croque-monsieur. Este plato consiste en jamón cocido, chorizo, mortadela, un filete de ternera o cerdo entre rodajas de pan blanco, luego se recubre de queso, se gratina y se sirve cubierto por una salsa picante de cerveza y tomate. Se consume habitualmente antes o después de una noche de juerga, como cena rápida o desayuno exagerado ;)
Para terminar, el plato que le valió el mote de tripeiros a los portuenses: las Tripas à la mode de Porto o Tripas a la portuense, que se sirve desde siempre en los mejores restaurantes y que no puedes dejar de pedir si visitas Oporto.
Además recuerda que te encuentras en la zona de producción vitivinícola de Portugal, entre los que se destaca el vino de Porto u Oporto a secas, que tiene 5 variedades que puedes degustar como cata en varios locales de la ciudad.
Más adelante, te presentaré los postres y dulces de Portugal, que merecen un post especial :)

Seguro que ya te has tentado con estas recetas de Portugal, por lo que te recomiendo que reserves estos Hoteles en Oporto para planear tu próximo viaje. Además tienes muchas otras ofertas en la central de reservas de DimeHoteles para esta temporada.

¿Conoces alguno de estos platos o sabores? Déjame un comentario así puedes compartirlo con el resto de nuestros lectores gourmet ;)


Porto Santo, una isla perdida en el Atlántico

Escrito por el 27/05/09 13:00

9 km de apacibles y hermosas playas

9 km de apacibles y hermosas playas

En Portugal, a sólo 2 horas y media en barco o, si lo prefieres, a sólo 15 minutos en avión desde Madeira, se encuentra una de las islas más bellas de Europa: Porto Santo, paradisíaco pueblo en el que la tranquilidad se asocia a los placeres del mar y a la serenidad acogedora de los isleños.

Si estás buscando un refugio para unas apacibles vacaciones de verano, lejos del estrés cotidiano, Porto Santo puede ser tu destino ideal, por sus magníficos escenarios naturales formados gracias a sucesivas erupciones volcánicas, sus 9 kilómetros de tranquilas y doradas playas y el azul profundo del tibio mar, famoso por sus propiedades curativas.

En Porto Santo el proverbio “mente sana en cuerpo sano” recobra todo su sentido. Es una especie de isla mágica, perdida en el océano Atlántico, solicitada desde hace mucho tiempo por sus cualidades terapéuticas para la revitalización y la cura de enfermedades, esencialmente respiratorias. Además de las playas podrás aprovechar para tu salud y estética el amplio abanico de opciones que la gran mayoría de los establecimientos hoteleros ponen a tu disposición: piscinas naturales, saunas, centros de masaje, servicios de talasoterapia, hidromasaje y baños turcos.

Múltiples deportes en el Atlántico

Múltiples deportes en el Atlántico

Pero si prefieres disfrutar del ocio de una forma más activa, también éste es el sitio indicado, puesto que Porto Santo te brinda una gran variedad de actividades al aire libre, que abarca paseos por el lado salvaje de la isla a pie, a caballo, en bicicleta, moto, jeep o 4×4 y deportes, tales como golf, pesca, buceo, surf, windsurf, kitesurf, parasailing, esquí acuático, BTT, ala delta, y parapente.

En particular, en Porto Santo no dejes de subir al Pico do Facho, el más alto de la isla con 517 metros, ni al Pico do Castelo, desde donde se divisan los valles encajonados. Visita también los diversos miradores (el de Portela, con los molinos de viento que lo circundan, el de Pedreira en el Pico Ana Ferreira, con una bella panorámica sobre el campo de golf, y el Mirador de las Flores, con vistas sobre Madeira y las islas Desertas), la fuente de Areia y el “zimbralinho”, pequeño puerto de abrigo en el sudoeste de la isla.

Si viajas con niños, además de gozar de la playa y la naturaleza, podrán ir en familia a la Quinta das Palmeiras y disfrutar de un mini-zoo y un mini-jardín botánico bastante interesantes.

Naturaleza y diversión ofrece la noche en Vila Baleira

Naturaleza y diversión ofrece la noche en Vila Baleira

Tras un día de intenso paseo, podrás andar por las calles de la pintoresca ciudad de Vila Baleira, la capital de Porto Santo, donde se encuentra la Casa-Museo donde vivió Cristóbal Colón. Luego, podrás relajarte en las terrazas de los restaurantes junto a la playa, mientras degustas las famosas espetadas (brochetas) o un pescado a la parrilla acompañado con torta de maíz frita. Y aún más: si lo que te apetece es la movida nocturna, encontrarás bares y discotecas repartidos por toda la ciudad.

Si quieres aprovechar al máximo tu tiempo de descanso, apunta hacia Portugal. ¡Reserva tu hotel en Vila Baleira, Porto Santo, y goza del mar y el sosiego de esta isla de ensueños!


Lisboa, la ciudad del fado

Escrito por el 15/05/09 03:08

La mítica Lisboa vista desde el Tajo

La mítica Lisboa vista desde el Tajo

El premio Nobel de las letras portuguesas, José Saramago, definió a Lisboa como “la ciudad donde acaba el mar y la tierra comienza”, y yo agregaría… donde el Bairro Alto se llena de melancolía al caer la noche y su canción, el fado, remueve los corazones de los amantes. Como es sabido, el fado es la canción tradicional de Portugal, pero solo quien visite Lisboa podrá sentir cómo la noche de esta particular capital europea realza notablemente su belleza melódica y lo transforma en un signo distintivo de la ciudad.

Lisboa es diferente al resto de las grandes urbes europeas; discreta, pero luminosa y colorista. El mar y los viejos tranvías le imprimen un carácter único y tienes la extraña y dulce impresión de haber sido trasladado al pasado por una máquina del tiempo.

Los tranvías, una auténtica postal de Lisboa

Los tranvías, una auténtica postal de Lisboa

Lisboa es una ciudad para que disfrutes paso a paso, respirando su ambiente bohemio, contemplando el amanecer desde el mirador de San Pedro de Alcantará, en el Biarro Alto; tomándote un café en el Bar Nicola, ascendiendo la pendiente del antiguo y pintoresco barrio de Alfama en uno de sus tranvías o, simplemente, degustando su vino de Oporto. Aquí vale destacar que la producción vinícola de Lisboa es impresionante: cuenta con cien tipos diferentes de vinos y esta diversidad, al igual que la Continuar leyendo →


Oporto, la joya portuguesa

Escrito por el 28/04/09 03:23

Vista de Oporto desde Vilanova

Vista de Oporto desde Vilanova de Gaia

Al norte de Portugal, en la ribera derecha de río Duero, se encuentra la fascinante ciudad de Oporto, que se caracteriza por recibir una gran cantidad de visitantes que recorren sus históricas calles y beben su emblemático vino.

La actividad comercial de Oporto viene de antaño. Los romanos, al notar su excelente acceso al mar, dominaron la región y la llamaron Cale. Pero al caer el imperio, la zona fue ocupada por los visigodos y más tarde por los árabes, quienes la abandonaron a fines del siglo XI. En este periodo, el territorio fue conocido como Portus Cale (o Portucale, de donde proviene el actual término de Portugal). A finales del siglo XVII, llegaron los comerciantes de vino ingleses, que le dieron a la ciudad un toque británico, ideal para sellar la alianza que Inglaterra y Portugal tuvieron a lo largo de la historia. Continuar leyendo →


La gran Lisboa: las playas de Cascais y Estoril

Escrito por el 19/02/09 10:00

Bahía de Estoril

Bahía de Estoril

El recorrido por las empinadas colinas de la ciudad de Lisboa me brindaba a cada paso una misma postal: la de la ribera del río Tajo, que se une con el océano Atlántico. Bajo los efectos del calor, esta imagen despertaba en mí unas ansias terribles de meterme al mar.

En ese estado, inmensa fue mi alegría cuando supe que a tan solo media hora en tren desde la estación Cais do Sodré de Lisboa, llegaría a las localidades de Estoril y Cascais, las cuales prometían playas encantadoras. Y algo de esa promesa debía de ser verdad, puesto que por algo esa zona del litoral lisboeta había sido la elegida por reyes y nobles para establecer sus casas veraniegas, tras que en 1256 Lisboa fuera declarada capital de Portugal. Continuar leyendo →